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SANIDAD CANINA

* Las Enfermedades Del Sistema Respiratorio

Enfermedades del Aparato Respiratorio en el Perro en Edad Adulta

MVZ. Luis Antonio Calzada

 

Podemos definir a un perro como adulto en general después del primer año de edad, momento en el cual el paciente se encuentra en plenitud física y psicológica. El paciente adulto ha dejado atrás las enfermedades infecciosas características del cachorro, así como padecimientos neonatales y la mayoría de los problemas congénitos y es poseedor de una madurez inmunológica.En la actualidad, las enfermedades respiratorias en el perro en edad adulta se observan más comúnmente debido a causas infecciosas y por traumatismos.

Mecanismos de Defensa del Sistema Respiratorio

La primera protección del sistema respiratorio es su constitución anatómica, fundamentalmente la caja torácica, la cual proporciona sostén y protección anatómica a los órganos contenidos en este espacio. Lesiones en la caja torácica son frecuentes en perros de entre 1 a 6 años de edad.

Los elementos anatómicos que permiten la filtración del aire también cumplen con funciones de calentamiento y humidificación; cuando el organismo inhala, son fundamentales como mecanismos para evitar patologías en el aparato respiratorio, pues las vías respiratorias pretenden llevar a los alveolos pulmonares aire libre de partículas nocivas.

En la vía respiratoria alta, los cilios y moco presentes son los primeros mecanismos de filtrado, estos elementos además de la constitución anatómica de la cavidad nasal misma, permiten que el aire penetre a la cavidad en forma de flujo laminar provocando la formación de turbulencias lo que lleva a que las partículas contenidas en el aire choquen contra la pared nasal evitando que partículas mayores a 10 micras penetren al sistema.  1

Ya en las vías respiratorias bajas, el árbol bronquial presenta mecanismos de defensa. Al igual que en las vías respiratorias altas, el contacto del aire en las paredes del árbol bronquial permite que las partículas contenidas en el aire se adhieran al moco y de esta forma se filtre el aire hacia las siguientes estructuras aéreas, los cilios permiten que el moco se lleve a la laringe para ser deglutido o expulsado. En esta parte del sistema se filtran partículas mayores a 3 micras.

Las partículas que hubieran podido penetrar hasta el alveolo se encontrarán con los macrófagos alveolares, los cuales son células altamente especializadas para vivir bajo altas tensiones de oxígeno y cuya función es fagocitar aquellas partículas que pudieran haber llegado hasta esta instancia, las cuales por sedimentación estarán disponibles por el macrófago para ser fagocitadas. Además en el moco a todo lo largo del aparato respiratorio encontramos inmunoglobulinas de tipo A (IgA) que permiten también establecer una respuesta inmune de tipo humoral. 2

La flora microbiana normal es otro mecanismo importante pues evita la colonización de patógenos, mediante competencia por nutrientes y espacio físico, acumulación de desechos tóxicos y producción de bacteriocinas entre otros. Por lo tanto la decisión de iniciar el tratamiento de un paciente enfermo con antibióticos debe ser bien evaluada y tratando de evitar la pérdida de la flora microbiana normal; no obstante su importancia como mecanismo de defensa, puede también ser una fuente de infección para el tracto respiratorio bajo, debido principalmente a la laringoaspiración. 3

A lo largo del tracto respiratorio, dentro del moco también encontramos diversos factores que ayudan a establecer una respuesta contra la presencia de agentes patógenos, tales como proteasas, lactoferrina, transferrina, lisozima, interferón, agentes tensoactivos, betaglucoronidasa, esterasa, fosfolipasa A y glucosidasa.

Los mecanismos ya mencionados son fundamentales para evitar la presentación de patologías, cuando los animales los alteran durante la respiración, el sistema respiratorio se encuentra en peligro, estas alteraciones pueden deberse a un comportamiento normal del perro, un ejemplo de esto es el jadeo, donde se está evitando el filtrado que proporciona la cavidad nasal.

Manejo Básico de Patologías en Vías Respiratorias.

La vacunación en el perro adulto para prevenir patologías en el sistema respiratorio proporciona inmunidad sistémica, lo que le brinda protección contra neumonías, pero no proporciona inmunidad en el tracto respiratorio a nivel de mucosas, por lo que la aplicación de vacunas por vía nasal no proporcionará inmunidad a dicho nivel; además, como ya se mencionó anteriormente, la Bordetella bronchiseptica y la mayoría de los patógenos son flora normal en el perro, entonces el organismo estará ya sensibilizado ante estos agentes y no proporcionará mayor protección; por lo tanto la aplicación de vacunas sistémicas es más recomendable que el uso de aquellas cuya aplicación es nasal.

El primer manejo de cualquier perro enfermo de las vías respiratorias es la hidratación, dar agua al perro permite que la consistencia del moco sea la adecuada para que los cilios puedan transportar a los agentes causales de la enfermedad y que sean expulsados; además el moco fluido permite la correcta difusión de los elementos ya mencionados, contenidos en él, que participan en la respuesta inmune y resistencia a patógenos.

Además debe ser administrada una dieta híper energética e híper proteica. El caso de la energía es primordialmente para activar la actividad celular que algunas veces se ve disminuida debido a procesos patológicos, lo que a su vez disminuye la actividad ciliar, la cual es esencial para la expulsión del moco. La proteína a su vez es la base de donde el organismo podrá sintetizar proteasas, lizosimas y todos los componentes ya mencionados que ayudan en la respuesta frente a infecciones.

En el perro de edad adulta las enfermedades respiratorias infecciosas en general no son mortales y el paciente generalmente se recupera satisfactoriamente. Por lo regular las enfermedades respiratorias en el adulto se presentarán por inmuno supresión y ésta será tan severa tanto como su sistema inmune se encuentre deprimido, por lo tanto las enfermedades respiratorias serán consecuencia de algún otro problema que el paciente este cursando y que haya sido el factor detonador de la deficiencia en la capacidad de montar una respuesta inmune en el perro.

En la práctica diaria a excepción del moquillo canino, el resto de las neumonías infecciosas respiratorias se denominan “tos de las perreras” y son un conjunto de patógenos que provocan la enfermedad, es decir son multifactoriales.

La tos de las perreras es una enfermedad cuyo curso natural será de aproximadamente 3 a 6 semanas, donde el paciente se recuperará sin la necesidad de tratamiento con antibióticos, pero para que esto suceda, es necesario proporcionar condiciones favorables que permitan la respuesta del organismo ante esta infección; esto incluye retirarlo del sitio en donde normalmente se encuentra para liberarlo de la fuente de infección.

Si el Médico evalúa la necesidad de incluir antibiótico al tratamiento del paciente para su recuperación, la primera elección será el cloranfenicol y sulfas, capaces de atravesar la barrera hematobronquial, aplicándola de forma sistémica. Nuestra segunda opción, es el uso de antibióticos por medio de inhaloterapia y nebulizaciones. El tratamiento con antibiótico deberá de mantenerse al menos durante 3 semanas.

Además en el caso de que el paciente presente tos con presencia de flema no se deberá de hacer uso de antitusígenos, pues la tos es un mecanismo que ayuda en la recuperación del paciente, siempre y cuando el grado de tos no sea severo.

La causa de mayor mortalidad por problemas respiratorios en asentamientos urbanos es el traumatismo torácico, debido principalmente al daño pulmonar agudo o edema pulmonar. El daño debido a un trauma estará dado en función a la cantidad de tejido involucrado; a mayor tejido, menor el daño causado, esto es debido a la capacidad del tejido de absorber la energía transmitida por el causante traumático; es decir, en individuos de mayor talla el daño será menor que en aquellos de talla pequeña dado un impacto de la misma intensidad.

Las causas más frecuentes de traumas en caninos son atropellamientos y caídas, aunque existen otros mecanismos como lesiones por armas de fuego y punzo-cortantes, así como peleas de perros. El 75% de los traumas son por vehículos automotores, dado que éstos generalmente colisionan con el paciente a la altura torácica con los parachoques que se encuentran situados a la altura del tórax de la mayoría de los perros.

Así pues en casos de traumatismo, es importante el monitoreo del paciente para evitar la muerte del paciente por problemas en el sistema respiratorio.

En general, los problemas respiratorios en el perro de edad adulta, no deberán de comprometer la vida del paciente a menos que se traten de procesos traumáticos donde el animal deberá ser continuamente monitoreado y evaluado para procurar el manejo más adecuado de acuerdo a sus lesiones.

 

 

 

 





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