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SANIDAD CANINA

* Padecimientos mas Comunes en los Perros

Protocolo Diagnóstico de Diarrea Crónica en el Perro

Fernando Rodríguez Franco (Gastroenterología y Endoscopia). Hospital Clínico Veterinario. Dpto. Patología Animal II. Facultad de Veterinaria de Madrid.

 

 

INTRODUCCION

 

     Las enfermedades gastrointestinales son, junto con las patologías cutáneas, uno de los motivos de consulta más frecuentes  en la clínica rutinaria de pequeños animales. Entre las patologías digestivas del perro, las diarreas crónicas son patologías de elevada incidencia que suponen, en ocasiones un auténtico reto debido a las dificultades que puede suponer llegar a un diagnóstico certero.

 

     La diarrea crónica en la especie canina la definimos como la excreción de heces anormalmente fluidas, acompañadas de aumento de volumen y/o aumento en el número de las deposiciones, que se caracteriza por prolongarse en un tiempo superior a las tres semanas.

 

     El primer paso que debemos dar cuando nos llega un perro con diarrea a la consulta será realizar una anamnesis muy completa con el fin de diferenciar claramente si estamos ante un proceso agudo o un proceso crónico. Para ello nos basaremos en los siguientes datos.

 

     La DIARREA AGUDA se caracteriza por:

 

-          Tener un desarrollo rápido y aparatoso.

-          Suele acompañarse de decaimiento y mal estado general del animal.

-          Es frecuente la presencia de dolor a la palpación abdominal.

-          Especialmente en casos severos, suele presentarse deshidratación, acidosis metabólica y desequilibrios electrolíticos.

-          Puede acompañarse de vómitos.

-          Muchas veces es un proceso autolimitado que tiende hacia la curación, con tratamiento sintomático.

 

     Por el contrario la DIARREA CRONICA se caracteriza por:

 

-          Presenta un desarrollo lento.

-          El estado general del animal se deteriora paulatinamente. Suele ser frecuente que el propietario indique que al perro lo único que le ocurre es la diarrea y que por lo demás está normal.

-          Muchas veces no hay dolor a la palpación abdominal, y si lo hay es poco marcado.

-          La hidratación suele ser normal o bien presenta deshidratación leve o moderada.

-          Aunque inicialmente puede mejorar, no suele responder a tratamiento sintomático.

 

     No siempre es sencillo señalar exactamente el límite entre una diarrea aguda y una crónica, si bien, en líneas generales, las diarreas crónicas son aquellas que sobrepasan las tres semanas de duración, debiéndose de considerar como diarrea aguda aquellas de duración inferior.

 

     La diferenciación entre una diarrea aguda y una crónica es fundamental ya que el modo de trabajar difiere en cada uno de los casos. Cuando atendemos un animal con una diarrea aguda, muchas veces no es posible llegar a un diagnóstico etiológico por lo que instauramos un tratamiento sintomático al cual suelen responder los perros. Sin embargo, ante un proceso diarreico de carácter crónico lo recomendable es no instaurar ningún tratamiento, sino comenzar a realizar un protocolo de pruebas complementarias encaminadas a obtener un diagnóstico correcto del proceso diarreico. Este modo de trabajar no siempre es fácil de entender por los propietarios.

 

DIFERENCIACION CLÍNICA ENTRE DIARREA CRÓNICA DE INTESTINO DELGADO Y DIARREA CRÓNICA DE INTESTINO GRUESO.

 

     Una vez realizada la diferenciación entre diarrea aguda y crónica, el segundo paso en un protocolo diagnóstico de diarrea es continuar dicha anamnesis con el fin de realizar una diferenciación del tramo intestinal más afectado. El objetivo será diferenciar entre una diarrea crónica de intestino delgado o de intestino grueso, puesto que de este modo se reduce el número de posibilidades diagnósticas.

 

     Con la anamnesis y la exploración física, debemos prestar especial atención a:

 

·         Las características de las heces.        

·         Las características de la defecación.

·         Otros signos clínicos.

 

     Las diarreas de INTESTINO DELGADO se caracterizan por:

 

A)     Características de las heces:

 

-          Volumen por deposición aumentado.

-          El color suele ser marrón claro o amarillo, si bien es frecuente la existencia de variaciones de color.

-          Suelen ser muy mal olientes y suelen contener espuma.

-          No presentan moco (mucosidad).

-          Puede aparecer sangre digerida (melena).

-          Frecuentemente aparece esteatorrea.

-          Es frecuente la presencia de alimentos sin digerir.

    

B)     Características de la defecación:

 

-          Frecuencia de la defecación normal o ligeramente aumentada.

-          Ausencia de tenesmo.

-          Ausencia de disquecia.

-          No suele haber urgencia en la defecación.

    

C)    Otros signos auxiliares:

 

-          Suele haber pérdida de peso.

-          El apetito puede estar aumentado.

-          Suele haber flatulencias frecuentes.

-          Los borborigmos intestinales están aumentados.

-          Puede haber halitosis.

-          En algunos casos puede acompañarse de vómitos.

 

     Las diarreas de INTESTINO GRUESO se caracterizan por:

 

A)     Características de las heces:

 

-          Volumen por deposición normal o disminuido.

-          No suelen presentar variaciones de color.

-          No son malolientes y no suelen contener espuma.

-          Presencia de moco.

-          Puede aparecer sangre fresca en las heces.

-          No esteatorrea.

-          No hay presencia de alimentos sin digerir.

 

B)     Características de la defecación:

 

-          Frecuencia de la defecación muy aumentada.

-          Suele haber tenesmo.

-          Suele haber disquecia.

-          Suele haber urgencia en la defecación.

 

C)    Otros signos auxiliares:

 

       - No es frecuente la pérdida de peso.

       - El apetito suele estar normal.

       - No suele haber flatulencias.

       - Los borborigmos intestinales son normales.

       - No hay halitosis.

       - No suele acompañarse de vómitos.

 

     No obstante, debemos tener en cuenta que es muy raro que un perro tenga una diarrea con todas y cada una de las características de un tipo de diarrea. El predominio de un grupo o de otro (de intestino delgado o grueso) nos ayudará a clasificar la diarrea. En ocasiones es muy difícil clasificar la diarrea, debido a que puede tratarse de un proceso que afecta a todo el intestino o bien a que la anamnesis ha sido difícil de realizar.

 

PROTOCOLO DIAGNÓSTICO DE LAS DIARREAS CRONICAS DE INTESTINO DELGADO

    

     Para poder seguir y entender el plan diagnóstico y las pruebas complementarias a realizar para el diagnóstico de una diarrea crónica de intestino delgado, es importante conocer primero cuales son las posibles causas:

 

-          CAUSAS SISTÉMICAS (Insuficiencia renal crónica, hipoadrenocorticismo, hipertiroidismo, etc).

-          CAUSAS BACTERIANAS (Campylobacter, Clostridium, Yersinia, Escherichia coli, etc).

-          CAUSAS PARASITARIAS (Coccidios, Giardia, Entamoeba, Toxocara canis, Strongyloides canis, Diphylidium caninum, etc).

-          CAUSAS ALIMENTARIAS (errores dietéticos, hipersensibilidad, alergia alimentaria, cuerpos extraños)

-          MALDIGESTION (Insuficiencia pancreática exocrina)

-          MALABSORCION (Sobrecrecimiento bacteriano y procesos inflamatorios crónicos de intestino delgado como son la enteritis linfoplasmocitaria, enteritis granulomatosa, enteritis eosinofílica y la linfangiectasia intestinal).

-          NEOPLASIAS (Linfosarcoma intestinal, adenocarcinoma, etc).

 

     Ante un perro con una diarrea crónica de intestino delgado debemos en primer lugar realizar una exploración detallada del paciente. Dicha exploración debe siempre incluir una exploración rectal, especialmente útil para confirmar algunas de las características de las heces.

 

     Suele ser necesario ayudarse de la hematología, bioquímica sanguínea y, en algunos casos, urianálisis, para así descartar todas aquellas causas sistémicas que pueden dar lugar a dicho proceso diarreico. De especial importancia es la determinación de las proteínas séricas, debido a la relativa frecuencia de presentación de hipoproteinemia en enteropatías perdedoras de proteínas. También es aconsejable realizar un perfil hepato-renal, glucosa, una determinación de iones (Na y K) así como de T4.

 

     El cambio de alimentación hacia una dieta hipoalérgica, o la corrección de errores dietéticos, pueden ser de utilidad para el diagnóstico de los problemas diarreicos de origen dietético o alimentario.

 

     A continuación debemos realizar cultivo bacteriológico de las heces en busca de patógenos, así como análisis coprológicos en busca de parásitos intestinales, para descartar las causas bacterianas y parasitarias. Los análisis de heces en busca de parásitos intestinales deben de realizarse durante 3 días consecutivos.

 

     La realización de una T.L.I. o, en su defecto, la realización de una quimotripsina fecal puede ser el método correcto para el diagnóstico de la Insuficiencia pancreática exocrina (síndrome de maldigestión).

 

     En ocasiones la causa de la diarrea puede ser debida a un sobrecrecimiento bacteriano (habitualmente es secundario a síndromes de maldigestión/malabsorción). Para su diagnóstico puede emplearse la determinación de folatos y vitamina B12 en sangre, si bien la sensibilidad de la técnica es baja. Un técnica útil para el daignóstico de esta patología es el recuento de bacterias formadoras de colonias en jugo duodenal (normal = 105 bacterias por ml de jugo duodenal, sobrecrecimiento bacteriano = 106-108 bacterias por ml de jugo duodenal).

 

     Hasta aquí, solo nos queda por diagnosticar los procesos inflamatorios crónicos (enteritis crónicas – IBD) y las neoplasias. Para esto podemos realizar pruebas tales como estudios radiológicos de contrataste, prueba de absorción de D-xilosa, prueba de la turbidez del plasma, etc. Si bien todas ellas nos dan bastante información, no nos suelen permitir realizar un diagnóstico diferencial correcto. En estos casos debemos recurrir a la endoscopia digestiva (duodenoscopia) y a la toma de biopsia endoscópica con su correspondiente estudio anatomopatológico.

 

     Lógicamente, este protocolo no es absolutamente cerrado y, en ocasiones, es necesario acudir previamente a otras técnicas de diagnóstico por imagen como pueden ser la radiología y la ecografía. En concreto, la radiología puede ser útil para el diagnóstico de cuerpos extraños así como de algunas obstrucciones parciales que pueden presentarse con un cuadro crónico. La ecografía también puede ser útil, especialmente para el diagnóstico de algunas neoplasias, digestivas o extradigestivas, que pueden cursar con diarrea.

 

PROTOCOLO DIAGNÓSTICO DE LAS DIARREAS CRONICAS DE INTESTINO GRUESO

 

     En el caso de las diarreas crónicas de intestino grueso, es necesario conocer las causas  de dicha diarrea para así poder elegir las pruebas complementarias para llegar a un diagnóstico. Estas causas pueden ser:

 

-          CAUSAS SISTÉMICAS (Insuficiencia renal crónica, hipertiroidismo, hipoadrenocorticismo, etc.).

-          CAUSAS NO INFLAMATORIAS (Alimentación errónea, colon irritable, secundaria a síndromes de malabsorción/maldigestión).

-          CAUSAS BACTERIANAS (Clostridium, Salmonella, Yersinia, Histoplasma, etc.).

-          CAUSAS PARASITARIAS (coccidios, Giardia, Entamoeba, Ancylostoma, Trichuris, etc.).

-          CAUSAS INFLAMATORIAS (Colitis eosinofílica, Colitis granulomatosa, Colitis ulcerosa-histiocítica, Colitis linfoplasmocitaria).

-          NEOPLASIAS (Adenoma, Adenocarcinoma, Linfosarcoma, Leiomioma y Leiomiosarcoma).

 

     Lo primero que debemos realizar ante un perro con diarrea crónica de intestino grueso es una exploración detallada del paciente, auxiliándonos si es necesario de la hematología, biopatología sanguínea y urianálisis, con el objetivo de descartar todas aquellas causas sistémicas que puedan dar lugar al proceso diarreico.

 

     A continuación debemos valorar la alimentación del animal (posibles errores dietéticos). También debemos evaluar si el perro es especialmente nervioso o si está sometido habitualmente a situaciones de estrés.  No podemos olvidar que en ocasiones pueden aparecer patologías de intestino grueso secundarias a enfermedades de intestino delgado (especialmente, síndromes de malabsorción/maldigestión con un curso crónico). De esta forma diagnosticaremos las diarreas por causa no inflamatoria (diarrea de origen alimentario, colon irritable y las diarreas secundarias a síndromes de malabsorción/maldigestión).

 

     Al igual que en el caso de las diarreas de intestino delgado, la realización de un cultivo bacteriológico de las heces en busca de agentes patógenos, así como la realización de análisis coprológicos seriados en busca de parásitos, tienen la finalidad de descartar las causas bacterianas y las causas parasitarias. El análisis coprológico en busca de parásitos debe realizarse durante tres días consecutivos para así tener la seguridad de la ausencia de parásitos intestinales.

 

     Para el diagnóstico de las diarreas crónicas de intestino grueso provocadas por procesos inflamatorios crónicos o por neoplasias, debemos recurrir a la realización de una colonoscopia y a la toma de biopsia endoscópica con su correspondiente estudio anatomopatológico. Los estudios radiológicos simples de colon o mediante enema de bario habitualmente no son de gran ayuda, pues no nos permiten establecer un diagnóstico diferencial.


 

Referencias bibliográficas

 

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